Aves rapaces para el control de roedores

Las aves rapaces para el control de roedores. Corren los primeros días de primavera cuando las aves rapaces migratorias empiezan a regresar a los campos europeos.

Han pasado el invierno en tierras africanas, donde el clima es más propicio y la comida está en abundancia.

En nuestros campos y montes, fieles a su cita anual, encontrarán pareja, formarán sus nidos y buscarán la forma de criar a sus hijos.

El alimento principal de las aves rapaces son los conejos, topillos, ratas y ratones.

Originalmente las zonas donde realizaban los nidos las rapaces eran las grandes extensiones de pastizales, matorrales y montañas donde encontraban comida en abundancia.

Sobre todo pequeñas presas atraídas por el alimento que les ofrecían las plantaciones de grano, insectos sobre todo langostas, pequeños roedores, conejos y pequeñas aves como los gorriones.

Alimentándose con semejante dieta producían un efecto regulador en sus poblaciones.

Las aves rapaces para el control de roedores

Donde han habitado las aves rapaces han prestado y prestan grandes beneficios a la agricultura.

Ayudando a la eliminación de plagas de insectos y roedores que han mermado cosechas y destruido la tierra.

Dentro de estas aves rapaces podemos citar a las diurnas como las águilas, milanos, ratoneros, gavilanes, aguiluchos, halcones y también a las nocturnas como los búhos, mochuelos y lechuzas.

Estas rapaces suelen alimentarse de pequeñas aves, insectos, conejos, ratas, ratones y topillos.

Entre los muchos estudios realizados sobre la alimentación de las aves rapaces.

Se estima que el Conejo, Ratón de Campo y Topillo son sus principales víctimas, constituyendo aproximadamente el 50% de la dieta en época de cría.

En cuanto a su afición a la captura de topos es conocida desde hace muchos años y sobre todo la destreza de estos pájaros.

Para la vigilancia de las toperas y caza de estos roedores, en el momento en que se mueve la tierra atrapa al descuidado animal.

Peligros para las rapaces

El majestuoso vuelo de estas aves puede acabarse si no cuidamos nuestro entorno y naturaleza.

Los venenos de los cebos para matar a los roedores, la caza furtiva e incluso las nuevas tecnologías, aeropuertos, tendidos de alta tensión, parques eólicos, desarrollo urbanístico, aumento de tráfico.

Ha acarreado en los últimos años la disminución considerable de todas las especies de rapaces.

Llegando incluso a declarar por parte de los organismo públicos algunas especies en peligro de extinción.

A mediados de los años cincuenta, los ganaderos eliminaban estas especies de rapaces, pensando que eran un peligro para los rebaños, aunque los ataques fueron ocasionales contra aves domésticas.

El estado autorizó la utilización de veneno para la extinción de animales dañinos. No obstante, estas prácticas se declararon ilegales en 1983, lo que permitió una cierta recuperación de los grandes carroñeros.

Sin embargo, el uso de venenos sigue siendo una práctica habitual, lo que causa, desde mediados de los 90, casi la mitad de las muertes conocidas de rapaces por causas no naturales en España.

También la extensión de la enfermedad de la mixomatosis y otras epidemias sobre los conejos, unos de sus principales alimentos, ha producido esta situación tan alarmante.

Muchas de estas aves están en peligro de extinción.